Carlos Mora Vanegas

"La mente Universal es como un gran océano, con su superficie ondulada y alterada por las olas pero en su profundidad permanece inamovible. " Buda

No se puede negar los grandes retos que la ciencia parapsicológica presenta cuando se trata de explicar con base científica muchos de los fenómenos paranormales  que encierra, y que desafortunadamente, las ciencias tradicionales, como la Física, Química, psicología, medicina, por citar algunas no han podido dar respuestas al por que de ello.

Lo cierto, que los fenómenos se dan, algunos sumamente interesantes como lo concerniente a la reencarnación desdoblamiento, contacto cercano a la muerte, experiencias fueras del cuerpo, apariciones fantasmales, sicofonías, sanación por citar algunos.

En pleno siglo  XXI y no se pueden  explicar con bases científicas.

Queda en muchos de ello, explicaciones bajo el enfoque de lo que muchas enseñanzas  espirituales  hinduistas, teosofía, metafísica, Budismo, Gnosis,  entre otras nos legan.

Desde luego, ello no satisface a los científicos que requisen de pruebas convincentes avalados con los fundamentos del método científico.

Considérese como nos lo recuerda  el Instituto de Psicología Paranormal de Buenos Aires Argentina bajo la dirección del Dr. Alejandro Parra, la labor del parapsicólogo es "investigar supuestos fenómenos paranormales”, y no practicar hechicería, cultos, magia con velas, realizar consultas en artes adivinatorias (p.ej. tarot), o pretender curar, sanar o ejercer terapias por fuera de la práctica médica o psicológica oficialmente reglamentada y científicamente validada. El ejercicio profesional de la parapsicología carece de matriculación (no existen colegios profesionales, ya que la profesión como tal no esta reglamentada), ni esta reglada bajo ninguna ley de ejercicio profesional. Denuncie a la Justicia a quienes asi lo promuevan.

Nos comenta wikipedia sobre esta ciencia, que la Parapsicología tiene sus raíces en las investigaciones realizadas desde la segunda mitad del siglo XIX por científicos ilustres (el ya mencionado Charles Richet, Oliver Lodge, William Crookes, Alfred Russell Wallace, F. Myers, William F. Barrett, William James, y otros). Aunque ya entre ellos se dieron antecedentes, la parapsicología llamada "cuantitativa" y "empírica" comenzó su andadura a raíz de utilizarse un método experimental en la Universidad de Duke (Carolina del Norte, USA) a finales de la década de 1920 y en la década de 1930, bajo los auspicios del psicólogo William McDougall, quien reclamó a un antiguo asistente suyo en Harvard: el catedrático de fisiología vegetal J. B. Rhine (1895 - 1980). Éste, en labor conjunta con su esposa, la Dra. Louise Ella Rhine, también botánica y naturalista, utilizó las "cartas Zener" y dados especiales, para experimentos orientados a constatar las manifestaciones de percepción extrasensorial y de psicocinesis, así como a encontrar correlaciones estadísticas en ellos.

En 1957, en EE. UU. fue fundada la Parapsychological Association para el estudio ordenado y sistemático de los fenómenos de este tipo. En 1969 fue admitida en la prestigiosa Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. Esa afiliación, junto con una apertura mayor hacia los "fenómenos psíquicos" en la década de 1970, dio lugar a un aumento de la investigación parapsicológica. Esto coincidió con un renovado interés en experimentos parapsicológicos en los años setenta, que llevaron incluso a instituciones como el Stanford Research Institute a efectuar experimentos en parapsicología, incluyendo uno con el famoso Uri Geller.

En la URSS y en los países de su ámbito de influencia, hubo también mucho interés en el estudio de la Parapsicología en esos años, que vieron la fundación de múltiples cátedras y sociedades estatales especializadas, que intentaron, en diversos grados, seguir un programa experimental. Entre ellas estuvieron la Academia de Parapsicología y Medicina (1970), el Instituto de Paraciencia (1971), la Academia de Religión e Investigación Psíquica, el Instituto para las Ciencias Noéticas (1973), y la Asociación Internacional de Investigación Kirlian (1975).

Tómese en cuenta además, que la ciencia parapsicológica como es sabido entiende a un fenómeno paranormal  que:

  • No ha sido explicado en términos de la ciencia actual;
  • Únicamente se puede explicar mediante una amplia revisión de los principios de base de la ciencia;
  • No es compatible con la norma de las percepciones, de las creencias y de las expectativas referentes a la realidad.

Que resulte inexplicable por las ciencias establecidas es condición necesaria para la estimación de un fenómeno como paranormal, pero no es condición suficiente; tal fenómeno debe presentar además rasgos propios, específicos, que lo distingan y aparten de los fenómenos naturales, tanto normales como anómalos, cuyo dinamismo se ajusta a las relaciones de variables conocidas por la ciencia oficial. El conocimiento causal de los hechos llamados paranormales -hoy por hoy objeto solo de hipótesis, mejor o peor fundamentadas- permitiría la definición de dichos rasgos propios, de ahí el interés de la investigación de tales hechos y de que no se pongan obstáculos a la misma.

Hay muchas opiniones a favor y en contra de estas investigaciones, vale por ejemplo, tener presente como nos lo recuerda Wikipedia La posición de la comunidad científica establecida queda reflejada en el siguiente texto, cuyo autor es Martin Gardner: "¿En qué se equivocan, en mi opinión, los parapsicólogos? No hay una respuesta única a esto. Creo que en la mayoría de los casos sus resultados son fruto de un sesgo no intencionado en el diseño de los experimentos y en el análisis de los datos en bruto. (...) En resumen, a mi modo de ver hay tres fuentes principales de error en los experimentos psi clásicos: la propensión inconsciente del experimentador, el fraude deliberado por parte de los sujetos, y un fraude poco frecuente por parte de los investigadores. (...) No puedo decir que las fuerzas psi no existan. Sólo digo que la evidencia que tenemos de ellas es débil. Las declaraciones extraordinarias reclaman una evidencia mucho más extraordinaria que la que los parapsicólogos han sido capaces de reunir. Cuando los experimentos puedan ser repetidos fiablemente, cuando sea evidente que los controles guardan una proporción razonable con la magnitud de las pretensiones, y cuando magos sabios participen en el diseño de esos experimentos y sean testigos de los mismos, entonces no dudaré en cambiar de parecer."

Aunque las objeciones expuestas por Gardner pueden merecer réplica por parte de los parapsicólogos, es comprensible la exigencia de máximo rigor en los diseños teóricos y experimentales que se refieren a supuestos que, como es el caso de los fenómenos llamados "psi", podrían obligar a la ciencia positiva a graves rectificaciones. Por otro lado, no debiera olvidarse que importantes páginas de la historia de las ciencias son ejemplos de lamentable resistencia desacertada a tales revisiones y que los fraudes no han quedado fuera de dicha historia. La apertura a replanteamientos, incluso atrevidos, es tan propia del espíritu científico como la necesidad de fundamentar estos debidamente.

Algunos científicos no desean que lo paranormal sea investigado. Están convencidos en el interior de sus propias mentes de que tales cosas no pueden existir (...) Y aún más: cuando se realiza alguna investigación en el campo de lo paranormal, esas gentes tratan de desacreditar las posibles pruebas conseguidas, a menudo con argumentos (...) que de ningún modo resultan aceptables a la luz de la crítica científica. Rechazamos con firmeza ese escepticismo de andar por casa. En principio, debe ser posible investigar científicamente toda anomalía o anormalidad. Por otro lado (...) Debemos adoptar una postura crítica frente a las pruebas que se nos ofrezcan, e insistir en que esas anomalías 'paranormales' estén apoyadas por hechos innegables. Solo entonces podremos proceder a alterar o desafiar las ideas establecidas por la ciencia. Sin embargo, hay una diferencia crucial entre un punto de vista escéptico y un punto de vista crítico. (...) Nosotros debemos ser (...) críticos, pero no escépticos. No cabe la menor duda que muchas explicaciones del por qué se dan estos fenómenos nos los aportan algunas enseñanzas, nos señalan las posibles causas del por qué aparecen, pero tratar de experimentarlos a voluntad como se hace en los laboratorios es toda vía muy difícil de lograr. Por tanto, no debe extrañarnos que se diga, que una gran parte de lo que se encuentra a lo largo del camino espiritual esta más allá del alcance de la ciencia actual. Aquí, hay que estar armado con la verdad, la fe, la esperanza, el amor, el discernimiento, y una tolerancia a la ambigüedad y a las adversidades, más que a los sentimientos de seguridad, certeza, familiaridad, y comprensión que la ciencia nos ofrece.

*Fuentes de información debidamente señaladas

Ingeniero- ex secretario Sociedad Chilena de Parapsicología